¡Ya estamos cansados de los relojes convencionales! ¡Queremos los más modernos! ¿Ha escuchado eso antes usted? O, ¿usted mismo lo ha expresado de manera exigente? Asimismo, yo también lo he pensado y ¡ya es hora que las grandes compañías escuchen nuestra voz!
Gracias a Dios que nos
están dando muy buenas noticias y es el momento de aprovechar esta oportunidad.
Y es
que, si ya de por sí siempre afirmamos que las especificaciones técnicas de un
teléfono inteligente no definen la calidad o utilidad del mismo, en el caso de
los relojes inteligentes esta afirmación se convierte en un axioma. Nos podemos
olvidar del procesador y la memoria RAM, y centrarnos en las funciones de los
mismos para determinar la verdadera utilidad de estos relojes que, si bien
hemos denominado como inteligentes, no son pocos los que ya apuestan por tirar
de ironía para denominarlos “estúpidos”.
En el Deporte
No
hay duda de que con el boom de las pulseras inteligentes cuantificadoras, y de
los distintos relojes con GPS que lanzan marcas como Suntoo y Garmin, los
fabricantes de relojes inteligentes han visto un sector con mucho potencial
comercial. Básicamente, estos relojes inteligentes aspiran a hacer desaparecer
los relojes deportivos de alta gama, cuyo precio partían de los 200 euros en los
más básicos, y pasaban con suma facilidad los 500 euros.
Hay que tener en cuenta que el reloj inteligente más caro del mercado actualmente es el Apple –compañía asociada al lujo tecnológico por sus recientes productos, pero cuyo reloj cuesta 350 euros en su versión más básica, el Apple Watch. Dicho esto, podemos darnos cuenta de que incluso los relojes inteligentes más caros pueden competir en lo que a precio se refiere con los relojes deportivos, poniendo al alcance de más personas el llevar en la muñeca un dispositivo que nos proporciona datos del deporte que practicamos. ¿Qué información nos pueden dar?
Hay que tener en cuenta que el reloj inteligente más caro del mercado actualmente es el Apple –compañía asociada al lujo tecnológico por sus recientes productos, pero cuyo reloj cuesta 350 euros en su versión más básica, el Apple Watch. Dicho esto, podemos darnos cuenta de que incluso los relojes inteligentes más caros pueden competir en lo que a precio se refiere con los relojes deportivos, poniendo al alcance de más personas el llevar en la muñeca un dispositivo que nos proporciona datos del deporte que practicamos. ¿Qué información nos pueden dar?
En
casi todos, por no hablar de absolutamente todos, nos encontraremos en pantalla
con las calorías gastadas al practicar un determinado ejercicio, llevemos o no
el smartphone con nosotros cuando estemos haciendo ejercicio. Además de esto,
son ya varios los que cuentan con altímetro, que es capaz de detectar si
subimos escaleras, o incluso si montamos en bicicleta; y acelerómetro, gracias
al cual se calculan los pasos que damos.
A
esto hay que sumar diferentes posibilidades con las que cuentan diferentes
relojes inteligentes. Si optamos por el Motorola
Moto 360, el LG G Watch R, o el Apple Watch, tendremos un monitor de
ritmo cardiaco que nos irá mostrando el ritmo de nuestro corazón. Si optamos
por el Sony SmartWatch 3 tendremos
GPS, para ir geoposicionando nuestra carrera o ruta ciclista, diciéndonos la
velocidad que llevamos, y el ritmo. El problema es que los que llevan GPS no
llevan monitor de ritmo cardíaco. Eso sí, si llevamos el smartphone con
nosotros, este hará de GPS y enviará los datos de geoposicionamiento a nuestro
smartwatch, por lo que si no nos importa llevar reloj y smartphone, tendremos
toda la información con los primeros relojes. Solo el Samsung Gear S cuenta con
GPS y monitor de ritmo cardíaco, pero también es el más pesado y aparatoso de
todos, y el menos deportivo.
Sistema de Comunicación
La
mayoría de los usuarios sedentarios realizan la misma afirmación: “A mí no me
importa si sirven para hacer deporte, yo lo que quiero es poder hablar por
WhatsApp desde el reloj”. Aunque el apartado de comunicación no puede reducirse
únicamente al uso de la aplicación de mensajería más utilizada del momento, lo
cierto es que el hecho de que tenga ese título es una clara prueba de lo
determinante que es a la hora de hablar de comunicación. Casi todos los
relojes, dependiendo del sistema operativo que utilicen, permiten comunicarse
por WhatsApp. Eso incluye los relojes con Android Wear, que actualmente son los
que ya permiten hablar por WhatsApp. Como no contamos con un teclado en
pantalla, tendremos que usar nuestra voz para dictar el mensaje. Muchos relojes
cuentan con micrófono, pero también podemos utilizar unos auriculares con
micrófono Bluetooth conectados al reloj para comunicarnos con él. Obviamente,
para usar así el reloj será necesario tener conexión a Internet, y por tanto,
tener el smartphone al alcance del reloj.
El Samsung Gear S, de nuevo un caso aparte, es totalmente independiente del smartphone, pudiendo ponerle una tarjeta SIM, realizar llamadas y conectarnos a Internet. Samsung también ha presentado un collar que se separa para convertirse en unos auriculares con micrófono, de manera que podamos utilizarlos para realizar llamadas con el Gear S.
El Apple Watch todavía no ha llegado al
mercado, y no podemos confirmar si será compatible con WhatsApp, aunque es de
esperar que esta app, así como todas las famosas de la App Store, lancen apps
para el Apple Watch antes de que este llegue al mercado.
El Smartphone y su Control remoto
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El gigante Microsoft se une a la fiesta de los relojes inteligentes |
Los mejores SmartWatches del 2015
Pero
a esto hay que sumar la posibilidad de interactuar con el smartphone por medio
del reloj inteligente. Sacar el smartphone de la mochila cuando montamos en
bici para cambiar la canción que estamos reproduciendo no es fácil, y más si
solemos cambiar de canción constantemente. Poder cambiar la canción pulsando un
botón del reloj que llevamos en la muñeca es mucho más sencillo. Si estamos en
una reunión de trabajo y recibimos un email importante que no podemos responder
en ese momento pero que tiene que tratar otro compañero con urgencia, desde
nuestro propio reloj podremos reenviarlo a un contacto, sin tener que sacar el
smartphone, y en tan solo unos gestos. Ya se ha hablado de la posibilidad de
controlar la cámara del smartphone del reloj inteligente, y por supuesto, será
cuestión de tiempo que las posibilidades de estos relojes inteligentes vayan
ampliándose.
Concluyendo
Los
relojes inteligentes todavía no son un producto definitivo, pero podemos decir
que los relojes que hay en el mercado empiezan a tener un futuro prometedor, y
de seguro servirán para crear un nuevo mercado muy rentable en el mundo de la
tecnología. Quién sabe lo que nos depara el futuro en lo que a relojes
inteligentes se refiere. Lo que parece claro es que no podemos juzgarlos
únicamente por las características que tienen. Serán los desarrolladores, los
mismos que han hecho grande el mundo de las Apps, de los smartphones y de los tablets, hasta ahora, los que
tendrán que encargarse de inventar las diferentes funciones que pueden tener
estos relojes inteligentes. La llegada de una gran cantidad de los mismos
permite que cada vez sean más los usuarios interesados en ellos, también sean
más los desarrolladores que trabajen en ellos, y por tanto, sean muchas más las
funciones que podemos esperar en los próximos meses.
Muchos
de nosotros declaramos con gran emoción: ¡Ya era hora!
Los mejores SmartWatches del 2016
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Fuente de Referencias consultadas:
http://www.pcactual.com/
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