
No solo hablando de empleos, también el negocio que
comenzaste fue un desastre porque no hiciste un estudio de mercado preciso, te
faltó más capital para continuar o cometiste el grave error de no saber
administrar tus ingresos o no organizaste de manera adecuada tu tiempo
dedicándolo prudentemente para tu empresa, etc.
Sin embargo, aún con todo esto, no es el momento de
renunciar a tus sueños, no dejes que la caída que tuviste te paralice de por
vida. No es hora de desistir, todo lo contrario, es el tiempo de regresar y con
más ímpetu que antes.
Últimamente, he estado dedicando mis artículos a
aquellas personas que no se rinden, que son emprendedoras, que están trabajando
arduamente para alcanzar el éxito desafiando las leyes del fracaso y de lo
imposible.
Este es un tema que no solo te afecta a ti, sino también
a mí. Sé que este es un mensaje inspirador, un mensaje antiguo, pero que si lo
aplicáramos a nuestras vidas, nos convertiríamos en esas personas que tanto anhelamos
ser.

Como dijo el exitoso y
famoso empresario que fabricó el automóvil Ford T (1903) Henry Ford: “El fracaso es una gran oportunidad para
empezar de nuevo con más inteligencia”.
A continuación te presento a
más personas exitosas que fallaron, pero nunca decidieron rendirse.

El fracaso ni sus debilidades les hicieron desistir de su objetivo
Thomas
Alba Edison tuvo
un profesor que le dijo que “era demasiado estúpido para aprender alguna cosa”.
Más tarde se hizo famoso, entre otras cosas, por inventar la bombilla. Antes de
encontrar la que realmente funcionara tuvo que hacer 1000 bombillas diferentes.
Al
cineasta Steven Spielberg lo rechazaron 3 veces de la
University of Southern California, donde soñaba estudiar. Buscó otro sitio para
estudiar y lo acabó dejando para poder ser director.
Charlie
Chaplin fue
rechazado por varios ejecutivos por su particular actuación. Pensaban que era
demasiado retorcido para que la gente lo entendiera. Pero entonces alguien le
dio una oportunidad y acabó convirtiéndose en la primera auténtica estrella de
cine estadounidense.
Marilyn
Monroe obtuvo su primer
contrato con Columbia Pictures y terminó pronto porque le dijeron que no era ni
suficientemente bonita ni tenía el talento adecuado para ser actriz. Pero ella
insistió. Hoy en día aún es considerada una de las actrices más emblemáticas de
todos los tiempos.
Walt
Disney fue
despedido por el director de un diario porque “le faltaba imaginación y no
tenía buenas ideas”. Varios de sus empresas fracasaron antes del estreno de su
primera película, Blancanieves.
Albert
Einstein no
habló hasta los 4 años y no empezó a leer hasta los 7. Sus profesores lo
tachaban de “lento” y “discapacitado psíquico”. Lo que pasaba era que Einstein
tenía una forma totalmente distinta de pensar. Ganó el premio Nobel de Física y
será recordado por la eternidad por su teoría de la relatividad.
El
pintor Vincent Van Gogh sólo vendió uno de sus cuadros… a un
amigo. Muchas veces llegó a pasar hambre para poder crear sus cuadros
(acabarían siendo unos 800). Hoy en día, su trabajo no tiene precio.
J. K.
Rowling estaba
desempleada, divorciada y criando su hija gracias al apoyo gubernamental
mientras escribía el primer libro de Harry Potter. Ahora es internacionalmente
conocida por los 7 libros que forman la saga de este personaje de ficción y es
la primera persona multimillonaria gracias a la escritura.
Stephen
King estaba
tan frustrado con su primera novela, Carrie, que la tiró a la basura. Su esposa
encontró el manuscrito y lo rescató. Hasta la fecha, sus 49 novelas han vendido
más de 350 millones de copias.
Fuente de Referencias consultadas:
http://www.quiminet.com/
El fracaso es la senda hacia el exito.
ResponderEliminarLas experiencias nos ayudan a triunfar.